Ahorro fiscal en tu IRPF
Tus aportaciones reducen la base imponible de tu declaración de la renta, dentro de los límites que marca la ley: pagas menos impuestos hoy.
Complementa tu pensión pública
Mantén tu nivel de vida cuando te jubiles con un ahorro que se suma a lo que recibas de la Seguridad Social.
Disciplina de ahorro
Con aportaciones periódicas ahorras sin darte cuenta, mes a mes, y el tiempo trabaja a tu favor.
Gestión profesional
Una gestora especializada invierte tu dinero y lo supervisa a diario, con un depositario que custodia los activos.
Inversión diversificada
Tu ahorro se reparte entre renta fija y renta variable de distintos mercados, para reducir el riesgo.
Flexibilidad
Puedes aportar desde cantidades pequeñas, cambiar el importe cuando quieras o hacer aportaciones extraordinarias.
Traspasos sin coste fiscal
Si cambias de idea, puedes llevar tu plan a otro más adecuado sin pagar impuestos por el traspaso.
Protección para los tuyos
En caso de fallecimiento, el capital acumulado pasa a tus beneficiarios. También cubre incapacidad y dependencia.
Acceso en situaciones difíciles
Puedes rescatar tu dinero en caso de desempleo de larga duración o enfermedad grave, y las aportaciones con diez años de antigüedad.