Defiende tu dinero de la inflación
El dinero parado en una cuenta pierde poder de compra año tras año. Invertir busca que tus ahorros crezcan por encima de los precios.
Haz que tus ahorros trabajen para ti. Te ayudamos a elegir los fondos que encajan con tu perfil, tus objetivos y tu plazo.
SolicitarUn fondo de inversión es un patrimonio común formado por el dinero de muchas personas, que una entidad profesional (la gestora) invierte en conjunto en bolsa, bonos, depósitos u otros activos. Cada persona que aporta dinero recibe participaciones del fondo: su valor, llamado valor liquidativo, se calcula cada día según lo que valgan las inversiones que el fondo tiene en cartera.
Es como comprar una pequeña parte de una cartera muy diversificada que sería difícil, cara o imposible de montar por tu cuenta: decenas o cientos de empresas, de distintos sectores y países, o de bonos de gobiernos y compañías, gestionados por especialistas.
Guardar el dinero parado tiene un coste que no se ve. Poner a trabajar tus ahorros, con cabeza, marca la diferencia.
El dinero parado en una cuenta pierde poder de compra año tras año. Invertir busca que tus ahorros crezcan por encima de los precios.
Un equipo de especialistas analiza los mercados y toma las decisiones por ti, todos los días.
Con una sola inversión repartes tu dinero entre muchos activos, sectores y países, lo que reduce el riesgo.
Las ganancias generan nuevas ganancias: cuanto antes empiezas, más trabaja el interés compuesto a tu favor.
No necesitas un gran capital: puedes comenzar con importes pequeños y aportar de forma periódica.
Puedes recuperar tu inversión en pocos días, sin penalizaciones por salir.
Puedes pasar tu dinero de un fondo a otro sin pagar impuestos: solo tributas por la ganancia al reembolsar.
Jubilación, estudios de tus hijos, una entrada de vivienda, un proyecto: un plan para cada meta.
Ahorrar e invertir de forma regular te da seguridad y te ayuda a cumplir tus objetivos.
Tu perfil resume cuánto riesgo estás dispuesto a asumir y durante cuánto tiempo puedes mantener tu inversión. Elige el que mejor te describe.
Tu prioridad es conservar el capital.
Horizonte: corto o medio plazo (1 a 3 años).
Ideal para: quien no quiere sobresaltos y puede necesitar el dinero pronto.
Buscas equilibrio entre seguridad y crecimiento.
Horizonte: medio plazo (3 a 5 años).
Ideal para: quien quiere hacer crecer sus ahorros sin asumir grandes riesgos.
Priorizas el crecimiento a largo plazo.
Horizonte: largo plazo (más de 5-10 años).
Ideal para: quien invierte a largo plazo y tolera las oscilaciones del mercado.
No tienes que decidirlo solo. Un asesor te hace unas preguntas sobre tu situación, tus objetivos y tu experiencia, te ayuda a confirmar tu perfil y te propone los fondos que mejor encajan, con los costes más ajustados.
Todo fondo tiene un nivel de riesgo, que se mide en una escala del 1 (menor riesgo) al 7 (mayor riesgo) y aparece en su documento de datos fundamentales. Más potencial de rentabilidad siempre va unido a más oscilaciones: el valor de tu inversión puede subir y bajar, y no está garantizado.
La regla de oro: cuanto más largo es tu plazo, más riesgo puedes asumir, porque tienes tiempo para recuperarte de las caídas. Y diversificar, repartir tu dinero entre varios fondos, reduce el riesgo sin renunciar a la rentabilidad.
Elige cómo quieres aportar tu dinero. Podemos combinar varias opciones y cambiarlas cuando quieras.
Inviertes una cantidad de una sola vez.
Ideal para: cuando dispones de un capital ahorrado o has recibido un dinero extra.
Aportas una cantidad fija cada mes o trimestre.
Ideal para: crear un hábito de ahorro y entrar en el mercado de forma gradual, sin preocuparte del momento.
Empiezas con un importe inicial y lo refuerzas con aportaciones regulares.
Ideal para: sacar partido a tu ahorro actual y seguir sumando cada mes.
Cuéntanos qué necesitas. Un asesor revisará tu consulta y se pondrá en contacto contigo por el teléfono o el email que nos indiques. Solo te pedimos los datos necesarios para responderte.
Para más información, contacta con nosotros.